martes, 30 de junio de 2009

ARBOLES SERES CON MAGIA


Nos han acompañado a lo largo de la historia y lo siguen haciendo, brindándonos su protección y energía. Respetados y venerados por numerosos cultos y tradiciones, hoy sólo parecen interesar a las grandes industrias madereras, empeñadas en explotarlos hasta las últimas consecuencias.

Cuando la actriz Helene von Dönniges se casó en una capilla ortodoxa griega situada en las propiedades de su novio, el rico propietario Yanco von Racowitza, un rayo cayó sobre uno de los tres árboles que había en una colina cercana. Este incidente no habría pasado de ser una mera anécdota sino fuera porque el padre de Yanco los había plantado allí cuando nacieron sus hijos. Precisamente fue el árbol de Yanco el que cayó partido por el rayo y los invitados a la boda murmuraron que era un mal presagio. No se equivocaron. Yanco moría poco tiempo después.

Muchos tal vez piensen que esto fue una casualidad sin mayor trascendencia. Otros, en cambio, estarán convencidos de que un árbol es mucho más que una planta que tiene tronco leñoso, ramas y hojas. Quizá piensen que es un ser vivo, totalmente interrelacionado no sólo con los otros árboles que tiene a su alrededor sino también con los seres humanos. Si es así, estarían en consonancia con lo que otros pueblos y otras culturas han opinado en torno a sus árboles. No los consideraban como seres aislados sino que formaban parte directa de sus mitos y ritos, de sus cultos y prácticas mágicas, de su vida cotidiana y sus usos medicinales. Sabían qué árboles curaban y qué árboles mataban, cuáles les protegían de los rayos y cuáles los atraían, aquellos que eran buenos para alejar a los insectos y cuáles atraían enfermedades. En definitiva, sabían que cada árbol alberga un espíritu que le confiere una fuerza determinada, un "alma" que le da un poder genuino y exclusivo, según a la clase que pertenezca.

En la enfermedad y en las preocupaciones, nuestros antepasados buscaban un árbol para abrazarse a su tronco, para transmitirle sus angustias y sus problemas y recibir, a cambio, su fuerza. Entonces sentían que el árbol era mucho más que un ser inerte y que por su tronco fluía la savia que da energía a aquel que busca su consuelo. Los jóvenes enamorados buscaban el tilo para confiar sus intimidades amorosas porque representaba el vigor de Venus. Los hombres que iban a la guerra abrazaban al roble porque éste simbolizaba al dios Marte y las personas que no tenían confianza en sí mismas acudían al abedul, que estaba bajo la protección de Mercurio.

Hoy en día se ha puesto de moda abrazar a un árbol en los momentos de soledad y tristeza. Si alguien piensa que es una práctica ridícula, debería saber que se trata de una terapia que recomiendan cada vez más naturópatas sabedores de los grandes efectos positivos que tiene.

MADRE NATURALEZA


Madre, madre, cansado y soñoliento
quiero pronto volver a tu regazo;
besar tu seno, respirar tu aliento
y sentir la indolencia de tu abrazo.

Tú no cambias, ni mudas, ni envejeces;
en ti se encuentra la virtud perdida,
y tentadora y joven apareces
en las grandes tristezas de la vida.

Con ansia inmensa que mi ser consume
quiero apoyar las sienes en tu pecho,
tal como el niño que la nieve entume
busca el calor de su mullido lecho.

!Aire! ¡más luz, una planicie verde
y un horizonte azul que la limite,
sombra para llorar cuando recuerde,
cielo para creer cuando medite!

Abre, por fin, hospedadora muda,
tus vastas y tranquilas soledades,
y deja que mi espíritu sacuda
el tedio abrumador de las ciudades.

No más continuo batallar: ya brota
sangre humeante de mi abierta herida,
y quedo inerme, con la espada rota,
en la terrible lucha por la vida.

¡Acude madre, y antes que perezca
y bajo el peso, del dolor sucumba;
o abre tus senos, y que el musgo crezca
sobre la humilde tierra de mi tumba!

Manuel Gutierrez Najera

SIERRA DE "O CAUREL"


La Sierra de O Courel es un Espacio Natural Protegido que tiene como límites naturales el Camino de Santiago por el Norte, el vecino León por el Este y el cauce del Río Sil al Sur. En su extensión, de aproximadamente 20.000 Hectáreas, multitud de ríos descienden de las altas cumbres formando unos hermosos valles con las típicas devesas, bosques de vegetación autoctona que alcanzan en el Caurel su mayor expresión.


HISTORIA
La historia del Courel está determinada por su aislamiento geográfico, que lo hizo estar apartado de muchos de los hechos históricos que tenían lugar en otras zonas de Galicia. Estan inventariados poblaciones castreñas como la de de Vilar y la de la Torre además de multitud de cuevas rupestres donde sobrevivían nuestros antepasados, entre las que destaca la del Oso en Moreda.

El origen del nombre del Courel puede derivar de aureum (oro) debido a la gran cantidad de explotaciones a cielo abierto que realizaron los romanos. Durante su estancia en estas tierras, aprovecharon esta riqueza gracias a la fuerza de los ríos y a sofisticadas obras de ingeniería como es el 'ruina montium'. Entre las minas más importantes podemos destacar la de la Toca y la de Torubio Oeste.

En el Monte Cido han aparecido las dos piezas arqueológicas mas conocidas del Caurel: una tabla de hospitalidad del año 28 d.c. y un águila de bronce de los romanas, piezas que se encuentran hoy en el Museo de Lugo.

Durante la Edad Media, se construye la Fortaleza de Carbedo. A finales del Siglo VIII, tiene lugar el hecho histórico más relevante del municipio. Los monjes de Samos resguardan de la ira de su tío al futuro Rey Alfonso El Casto en la parroquia de Santa María de Folgoso, a orillas del Río Lor.

Este aislamiento geográfico continua en posteriores épocas, en las que la mayor fuente de riqueza es la explotación de los diferentes recursos minerales, no pudiendo evitar un decrecimiento de su población, que buscaba en la emigración una salida a esos problemas grográficos.

En la actualidad, el municipio de la Sierra del Caurel conserva sus tradiciones, comenzando a surgir pequeñas casas de turismo rural que dan alojamiento a una clase de turistas, los cuales saben apreciar como nadie la tranquilidad de estas tierras.

FERVENZA DO TOXA


Además de la espectacularidad de este salto de agua podemos recrearnos con la belleza del bosque de ribera, que debido a la suavidad del clima y a la elevada humedad ambiental, se ve cubierto de multitud de hongos y liquenes que le dan un cierto aire fantasmagórico en las neblinosas mañanas de invierno. Muy cerca , la Lagoa Sacra de Olives, que preside el valle del río Curantes o la pequeña cascada del Bico de Curantes, cerca de Pena do Foxo. En el curso bajo del Arnego, antes de desembocar en el Ulla, se localizan pequeñas pero importantísimas manchas de alcornoque, la mayoría de ellas para la obtención de corcho.

Flora: El bosque de ribera, de extraordinaria heterogeneidad está formado por robles, avellanos, abedules, alcornoques, encinas, sauces, laureles o madroños, lo que nos recuerda que nos encontramos en un lugar de confluencia de los dos climas dominantes de Galicia, el atlántico o eurosiberiano y el mediterráneo.

Fauna: Sobre todo la ligada a los cursos fluviales, nutria, martín pescador, mirlo acuático, tejón, gineta, comadreja. También se encuentran, refugiados en las cornisas graníticas de elevada pendiente, especies de gran importancia ecológica como el cuervo o el halcón peregrino. Entre los peces destacar la importancia truchera de todos los cursos fluviales de la comarca, con una alta densidad de pescadores de caña.

Patrimonio cultural: El monumento más sobresaliente de la comarca es sin lugar a dudas el Monasterio de Carboeiro, fundado en el año 936 por los Condes de Deza y cuya restauración, una vez rematada, nos permitirá disfrutar de un majestuoso monumento en un bello entorno natural. La Iglesia de Breixa cuyo aspecto externo no se corresponde con el hermoso ábside o la ornamentación de sus capiteles. La romanización de esta comarca dejó leves pero interesantes huellas en forma de calzadas, minas o puentes como el de Merza. El puente medieval de Taboada nos recuerda que nos encontramos en un paso obligado de peregrinos procedentes de Ourense.

LOS PUENTES DEL LEREZ



El Sendeiro das Pontes do Lérez constituye una ruta de 28km por la ribera del río Lérez, en la comarca de Terra de Montes, donde los elementos de patrimonio más significativos son los puentes, paso obligado en los caminos medievales que unían los monasterios como el de aciveiro y las importantes villas de Santiago de Compostela, Rivadavia y Ourense. El río Lérez cuenta en la práctica totalidad de su recorrido con la protección de un bosque de ribera de alisos y sauces acompañados de helechos reales. En el río viven el Mirlo acuático, el martín pescador y la nutria. Siempre cerca del agua es posible observar tres especies endémicas del noroeste de la Península Ibérica, como son la salamandra rabilarga , la rana pasilarga y el lagarto verdinegro. En algunos enclaves de relieve accidentado persisten pequeños bosques donde el árbol predominante es el roble "Carballo". En estas carballeiras subsiste el gato montés y los grandes escarabajos xilófagos, como el ciervo volante y el capricornio. Donde el río ha originado paredes pétreas anida el avión roquero. Al pie del rió, además de numerosos molinos de molienda se pueden localizar los molinos de batán, que servían para compactar las prendas de lana. En el ámbito del sendero se localizan tres de las agrupaciones más importantes de hórreos, un tipo de granero que sirve para completar el secado del maiz y su almacenamiento; la Torre de Alarma (S.XV) con la que convocaban los Jueces Merinos las Juntas de vecinos; y el Castro de Loureiro.

RESERVA DE LA BIOSFERA-"TERRAS DO MIÑO"





Fragas e islas

Las islas del Miño, situadas en el interior del curso fluvial, cuentan con frondosos bosques y lagunas interiores en los que existe una importante flora y fauna acuática. El río Miño delimita en su curso alto un amplio territorio que se conoce como Terras do Miño. Declarado Reserva de la Biosfera en 2002, este territorio refleja la perfecta integración entre el paisaje rural tradicional e importantes ecosistemas de tipo Atlántico.

Terras do Miño ocupa una amplia franja del centro-norte de Lugo que se corresponde con la cuenca alta del río Miño. Los 26 municipios que integran este espacio poseen una larga tradición agropecuaria y ocupan en su conjunto un tercio de la superficie total de la provincia. Desde su nacimiento, el Miño y sus afluentes discurren por un paisaje de montañas y valles donde los pastos y las tierras dedicadas al cultivo comparten protagonismo con hábitats naturales de gran valor. Cabe destacar la importancia de las típicas fragas (bosques de tipo oceánico), que albergan especies propias de zonas húmedas como el roble, el castaño, el acebo o el abedul. El curso del Miño dibuja también insuas (islas) fluviales, espacios de gran belleza donde se desarrolla una amplia variedad de flora y fauna acuática. En estos recónditos lugares adquieren protagonismo pequeños ecosistemas lacustres que se ocultan entre la frondosa vegetación ribereña y que constituyen las zonas de máxima protección de la reserva. Además de su importancia desde el punto de vista ecológico, los abundantes cursos fluviales que drenan Terras do Miño hacen que este territorio tenga un papel decisivo en el abastecimiento de agua de toda la provincia. Su reciente declaración como Reserva de la Biosfera permitirá un desarrollo económico y humano sostenible al tiempo que se contribuye a la conservación de los recursos naturales y de los hábitats presentes en ella.

lunes, 29 de junio de 2009

A FREIXA



Una pintoresca ruta la de A Freixa.

Recorre un tramo de Camino Real de transporte del vino ribeiro, cruza un viejo puente medieval y culmina en la espectacular cascada del río Oitavén, todo en el entorno del Suído.
La ruta es circular de unos 6 km, de dificultad baja por ser en casi su totalidad llaneando.

Para acceder desde Pontevedra, por la C-531 dirección Pontecaldelas y A Lama, una vez en A Lama ir dirección As Ermitas y desde aquí hacia Liñares donde se deja el coche.

Partiendo del núcleo de Liñares, se baja directamente a una zona de baños donde se atraviesa el río Xesta por un puente.

El Camino Real fue en tiempos pasados una importante ruta comercial desde la costa hasta la comarca del Ribeiro (Ourense). Esta antigua vía da forma al primer tramo de la ruta entre Liñares y Cortegada, a través de suaves pendientes por la orilla del río Xesta.

En el peto de ánimas de Cortegada, hay que desviarse en dirección al río. El camino, que ofrece un aspecto muy tradicional con huertas, prados y frondosos bosques de carballeiras, empieza a estrecharse al llegar al valle. En Paradela, es posible visitar antiguos molinos en funcionamiento, movidos por la traída de agua que viene desde A Freixa. Finalmente, el sendero nos obsequia con una hermosa cascada antes de volver al mismo lugar de inicio de la ruta.

SIERRA DO CANDO


Fauna y flora
En los montes de la Sierra del Cando predominan las uceiras de tres tipos: las uceiras húmedas atlánticas, las uceiras secas europeas y las ortomediterráneas endémicas con tojo. También se pueden encontrarLa Serra do Cando abarca más de 5.000 hectáreas, desde los ayuntamientos de Cotobade y A Lama incluso los de Cerdedo, Forcarei y Beariz. Fue integrada en la Red Natura 2000 por su riqueza arbórea y su estupendo paisaje de montaña

Tierra de montes
La Sierra del Cando tiene una altitud media de 712 metros por encima del nivel del mar .Ocupa 5.458 hectáreas, a saltos entre las provincias de Pontevedra y Ourense. Ofrece un paisaje ondulado, de media montaña con superficies de mato y pequeñas extensiones de carballeiras.

Desde sus gastados picos, se puede disfrutar de una hermosa visión montañosa a unos pocos quilometros del Atlántico. Está considerdo por la Unión Europea como un Lugar de Interés Comunitario.

bosques aluviales de Alnus glutinosa y Fraxinus excelsior y, como no, bosques de roble gallego-portugués, tanto en la variante Quercus robur como en la Quercus pyrenaica. En algunos puntos abundan el narciso (Narcussis cyclamineus) y el salgueiro (Salix salvifolia).

En lo referido a los animales, los más frecuentes son la pica y los lagartos. Entre las picas, estan la pica papuda (Anthus campestris), la pica de los prados (Anthus pratensis) y la pica de los árboles (Anthus trivialis). Entre los lagartos, pueden verse ejemplares del lagarto de las silvas (Lacerta schreiberi) y de la saramaganta (Chioglossa lusitanica). También pueden encontrarse papuxas montesas (Sylvia undata), pedreiros cincentos (Oenanthe oenanthe) y Lagarteiros (Falco tinnunculus).

MONTE ALOIA


Vegetación: La vegetación autóctona está representada por los restos de robledales, conocidos en Galicia como carballeiras, de La Ermita y Rego de Pedra. Sin embargo en 1910 se comenzó la repoblación del monte con pinos silvestre y radiata y algunos árboles exóticos como acacias, cedros, cipreses y eucaliptos, lo que le confiere al conjunto un indudable interés. Actualmente existe un plan de aprovechamiento forestal que intenta conciliar la recuperación de las masas arbóreas autóctonas sin renunciar al aprovechamiento maderero de las especies de crecimiento rápido y el control de otras más invasoras como las acacias. La senda botánica ofrece la posibilidad de conocer las características de las especies arbóreas más importantes del Baixo Miño.

Fauna: Sobresalen las especies típicas de los ambientes forestales bien desarrollados como zorro, conejo, erizo, perdiz, pito real, arrendajo, águila ratonera, azor o cárabo.

Cultura: Hay restos celtas en el parque y elementos de interés etnográfico (molinos, sistema de canalización y muralla ciclópea del siglo V).

lunes, 15 de junio de 2009

HASTA BOSQUE



Un bosque de eucaliptos me recuerda,

un olor de eucaliptos me hace aire;

me recuerdo y me olvido hacia mi infancia.

Soy un niño y también soy el estero
que corre por el fondo.

Yo también me hago estero cuando niño.

Rumoreo entre piedras.

De claro que me vuelvo,

en mí guardo los sauces,

y los sauces me llevan en corriente.

Y luego bajo el bosque
me tiendo hacia los sueños.

Voy durmiendo en raíces de los árboles,

voy subiendo soñando por los troncos,

con abiertas pupilas,

,me hago fronda en la fronda de los árboles,

me briso entre las ramas,

me hago hojas, rumoreo,

y azuleo de cielo.

Un olor de eucaliptos me denuncia.

De pronto me hago el bosque entero.

EL ÁRBOL SECO



Diez años esperó que el árbol seco

floreciera de nuevo.

Diez años con el hacha aguzada y temblorosa,

pero el árbol sólo exhibía sus desnudos brazos,

la percha de la urraca y de los cuervos.

Cortóle al fin, y,

de repente,vio su corazón verde,

borbotón de savia; un año más,

y hubiera florecido.


José Jiménez Lozano

AL BOSQUE

AL bosque mío entro con raíces,
con mi fecundidad: De dónde vienes?,
me pregunta una hoja verde y ancha como un mapa.
Yo no respondo.
Allí es húmedo el terreno y mis botas se clavan,
buscan algo,
golpean para que abran,
pero la tierra calla.
Callará hasta que yo comience a ser
substancia muerta y viva,enredadera,
feroz tronco del árbol erizado o copa temblorosa.
Calla la tierra para que no sepan
sus nombres diferentes,ni su extendido idioma,
calla porque trabaja recibiendo y naciendo:
cuanto muere recoge como una anciana hambrienta:
todo se pudre en ella,
hasta la sombra,
el rayo,
los duros esqueletos,
el agua, la ceniza,
todo se une al rocío,
a la negra llovizna de la selva.
El mismo sol se pudre
y el oro interrumpido que le arroja
cae en el saco de la selva
y pronto se fundió en la amalgama,
se hizo harina,
y su contribución resplandeciente
se oxidó como un arma abandonada.
Vengo a buscar raíces,
las que hallaron el alimento mineral del bosque,
la substancia tenaz,
el cinc sombrío,
el cobre venenoso.
Esa raíz debe nutrir mi sangre.
Otra encrespada, abajo,
es parte poderosa del silencio,
se impone como paso de reptil:
avanza devorando,
toca el agua, la bebe,
y sube por el árbol la orden secreta:
sombrío es el trabajo
para que las estrellas sean verdes.
Pablo Neruda
//

PARQUE NATURAL DEL RIO BAROSA


Parque natural del rio Barosa

Están situados en el concello de Barro,al lado de la carretera de Pontevedra a Caldas de Reis (N550). Se trata del Parque natural del Río Barosa.Se toma un desvío de la N550, que está bien señalizado, y a unos 500m tenemos que aparcar y continuar a pié, por la orilla del río. Enseguida vemos unos puentes de madera, la cascada y los primeros molinos. Hay una docena de molinos, algunos restaurados y otros no. La mayoría están en un trecho de unos 400m de fuerte pendiente. Si recorremos este tramo, no nos resultará difícil hacer el resto mucho más llano, en total son unos 4Km subiendo por una margen del río y bajando por la otra para volver al punto de partida.En este primer tramo impresiona la fuerza del agua, y más si, como en esta época, hubo abundantes lluvias. En la parte de abajo de todo hay también un furancho en el se puede tomar algo en una pequeña terraza o incluso si ya son horas, comer o cenar por un módico precio la comida típica del lugar. Os recomiendo probar el pulpo, la empanada de pan de millo o incluso el churrasco. También en esta zona de abajo hay pequeñas canalizaciones del agua y un pequeño lago por la acumulación del agua que cae de la cascada.

viernes, 12 de junio de 2009

LA SANTA CAMPAÑA



Mitos y Leyendas


La Santa Compaña.-


Una de las innumerables leyendas existentes en Galicia. Tierra de hadas (llamadas allí mouras), trasgos, santos míticos inexistentes, heterodoxos, muertos, espíritus varios, brujas y peregrinos.
La Santa Compaña es una pequeña comitiva nocturna de dos filas de espíritus (según algunos almas de muertos) portando cada uno una luz. En cabeza va el portador de una cruz y un caldero. Un caldero, recipiente mágico celta, contenedor de la energía femenina (sentimientos, inconsciente, receptividad, intuición...). En muchas versiones este portador es un humano vivo, condenado a vagar por las noches con ellos hasta encontrar en su camino a otro humano, al que entregará la cruz y el caldero. Hasta entonces irá aumentando cada día su palidez y adelgazamiento, sin recordar su actividad nocturna.
Este es un motivo muy frecuente entre las historias de duendes. En algunas leyendas de ciertos lugares los duendes juegan en dos equipos, pero para poder hacerlo tienen que tener cada uno entre sus filas a un ser humano vivo. Curioso y sugerente detalle que pone de relieve la necesaria existencia en toda situación, externa e interna, de un contrapunto, algo o alguien complementario en su diferencia que redondee una situación, o un estado.
En ciertas variantes se cuenta que la Santa Compaña tiene, además, un guía que es un ángel triste, a quien sustituye otro ángel al amanecer que expulsa a las sombras oscuras. Un ángel, esto es un espíritu puro y sin embargo ambiguo en su sexo lo que de por sí denota una naturaleza contradictoria y por ello fascinante. Aquí se le añade también el adjetivo triste. Un ánimo muy humano que complica más aún la enigmática esencia de ese ser.
Se barajan varios motivos por los que se aparece esta comitiva. Para anunciar la muerte de alguien conocido por el testigo de su paso. O para reclamar el alma de alguien... Reclamar el alma. Almas perdidas. Meollo y causa de cualquier tipo de enfermedades según las tradiciones chamánicas. O para reprochar o recordar algún problema o falta pendiente.
En caso de encontrarse con ella por esos montes o bosques, se recomienda no mirar a la cara de los espíritus, tumbarse bocabajo en el suelo, trazar un círculo y meterse dentro, llevar algún talismán u objeto sagrado... Si no se hace así el testigo se verá obligado inapelablemente a unirse a la comitiva por las noches.


Según ciertos sueños y testimonios podría suceder así:


La noche ya se cernía sobre los árboles más altos del bosque, por tanto la oscuridad en el sendero era considerable. Como el olor húmedo de los helechos y del barro bajo las hojas caídas, rojas y resbaladizas. Se habían callado los pájaros diurnos, pero los nocturnos aún estaban en silencio. Por tanto era un silencio que se oía como un amortiguado zumbido, grave y lejano. Muy lejano...
Se llevó un par de moras a la boca. Las últimas porque en el instante de masticarlas dejó de ser visible la zarza. Sólo por algunos instantes. Era una noche clara, con la luna creciente extraordinariamente nítida y perfilada. Pero aún estaba baja en el cielo y todavía no iluminaba el sendero, aunque sí que había en el bosque una claridad lechosa y un aire denso de despertar confuso.
Y de repente un intenso olor a velas le envolvió la nariz, en una ráfaga de viento del oeste. Y una claridad inusual y blanquecina empezó a moverse entre los árboles a su izquierda. Moviéndose hacia el sendero. Hacia él...
Le pilló de improviso el temor que le provocó el silencio, recorriendo zigzagueante por el interior de su cuerpo. Entonces la vio. Sólo unos segundos. El tiempo que tardó en reaccionar y tumbarse en el suelo, con la boca rozando el barro y la hierba del sendero, que le resultaron fríos y a contrapelo.
Allí, viendo el reflejo de la luz de las velas barriendo el suelo ante él, volvió a ver mentalmente al panadero del pueblo llevando una cruz y un recipiente de metal y detrás un par de filas de seres con túnicas blancas unas, negras otras, moviéndose lentamente dentro de un capullo luminoso de luz blanca irregular y brillante.
Sintió un roce suave en el pelo de la coronilla y creyó volverse loco de la impresión, porque su respiración pareció detenerse unos imposibles minutos. Luego, como si nunca hubiera dejado de respirar, sus sensaciones se volcaron en la difusa impresión de la mano de un ángel triste. Esas dos palabras juntas le resultaron tremendamente perturbadoras. ¿No estaban siempre contentos los ángeles cumpliendo las órdenes divinas?. Él mismo se respondió que no. Si eran sabios la realización de las manifestaciones divinas serían aceptadas de forma tan inevitable como la lluvia. Si eran un puente entre dioses y humanos, algunas materializaciones les producirían tristeza. Y en este caso lo triste estaba dentro de ese vagar perpetuo, porque vagar no es buscar, sino moverse sin dirección ni sentido.
El roce fue fugaz, pero con una carga cristalina, y por ello enigmática, de algo implacable. Y, curiosamente, dejó de sentir miedo. Incluso estuvo tentado de levantarse del suelo antes de que desapareciera el brillo de la comitiva entre los árboles, al otro lado del sendero. Cuando estaba a punto de levantar la cabeza, el recuerdo de la encrucijada vital en la que se encontraba le golpeó con la presencia de una revelación insoslayable.
olor a tierra mojada y hojas pudriéndose, le pareció todo muy sencillo, como si sólo tuviera que entregarse a la acción sin pensar en sus consecuencias. Aunque eso sonara insensato. Claro que aquella comitiva, de la que había oído hablar lejanamente, tampoco era sensata. O quizás sí. Puede que contuviera en su interior, como un regalo sin abrir, una extraña lógica propia a la que no podía accederse sólo desde lo irracional. Sino usando lo racional sobre premisas irracionales. Sobre lo desconocido...
Perdió la noción del tiempo. Tan pronto le parecía que sólo llevaba un par de minutos tumbado bocabajo, sobre la tierra blanda, como la sensación de llevar horas y estar cada vez más aterido por el fresco punzante de la noche de otoño.
Todo, incluso sus manos extendidas ante él, estaban cubiertas por una luz crepuscular que no se correspondía con la noche de luna creciente. Empezó a sudar, pero no se atrevía a moverse, ni siquiera a oscilar levemente un dedo de la mano. Y una gruesa gota le resbaló desde la frente por toda la mejilla hasta caer sobre la tierra oscura.
Luego empezó un desfile de imágenes muy intensas y aparentemente desligadas. La palidez y el progresivo adelgazamiento del panadero. Ojos abismales de espíritus sin nombre que jamás habían sido humanos. Zonas entre mundos donde se vagaba entre sombras. Flechas luminosas indicando una dirección, flechas entregadas y febriles. Seres vivos y extraños pululando por el bosque entero. Música hipnótica y melancólica oscilando entre sus dos oídos y su corazón. Una playa desierta en la que el silencio trazaba ondas en el aire, rozando la espuma de las olas, que se quedaban quietas un instante antes de desvanecerse. Peso de palabras de algún ancestral poema, materializando mundos paralelos a partir de la esencia del nuestro. Maullidos de gato como bebés recién nacidos. Aullidos nostálgicos de lobos fieles al Gran Espíritu. Batir de alas de pájaros gigantes. Hombres disminuidos encerrados en cápsulas donde dormían durante siglos. Estelas invisibles de cuentos inmemoriales, como una capa húmeda sobre la parte más antigua y profunda de las almas perdidas.
La música, la música, esa música hipnótica que no cesaba nunca, que sensibilizaba los nervios como si fueran a romperse de un momento a otro... Así le encontraron, inconsciente, tumbado sobre el sendero, con la ropa empapada de rocío y los labios muy pálidos. Cuando abrió los ojos ya nunca fue el mismo. Veía lo que nadie veía. Oía lo que los demás tardarían 7 días en oír. Unos le llamaron el idiota, otros el loco, otros el profeta, otros el poeta. Pero todos lo hacían en voz baja y temerosa, como si rozaran con desagrado, al referirse a él, el propio tacto frío y blando de una vieja piel de serpiente, desprendida desde hacía mucho tiempo, con el universo desplegado en sus dibujos misteriosos. Sobre todo cuando en la piel no existían...

EL BOSQUE ANIMADO



El Bosque animado
Basado el el libro de Wenceslao Fernández Florez


ARGUMENTO


"Todos los días el ocioso señor D'Abondo y su fiel criado Rosendo atraviesan la fraga de Cecebre, camino durante el que el receloso sirviente suele exclamar: "Así Dios me salve si no me parece que estuviera animado el bosque entero". Así es en realidad ya que, en cuanto los humanos desaparecen, los árboles abren sus ojos, ocultos hasta entonces entre los musgos y líquenes de sus cortezas, el bosque entero cobra vida y la naturaleza se transforma y se muestra en todo su esplendor. Un día, unos hombres vestidos con monos azules plantan un nuevo inquilino, de una rara especie: un poste telefónico que resulta ser un tanto engreído. Comienzan los problemas. Y si hay un experto en problemas, ese es Furi, un pequeño y simpático topo secretamente enamorado de Linda, quien continuamente le está azuzando para que venza sus miedos y su timidez y sea feliz. Cuando parece que Furi ha decidido declararle su amor a Linda, descubre que ésta ha desaparecido y con ella toda la colonia de topos de la fraga, cazados por los humanos y encarcelados para servir de abrigo a una matriarca posesiva y egocéntrica, cuyos único intereses son los propios, por encima de los que le rodean y por supuesto de la naturaleza. La gata Morriña, el ratón Piorno, la luciérnaga Luci, el árbol Carballo, entre otros habitantes del bosque, se aliarán y ayudarán a Furi a rescatar a su amda Linda. Por otra parte, en el bosque plantan un nuevo árbol cuyas hojas están recubiertas de porcelana y cuyas hojas son largas y finas y por ellas van las voces de los hombres: ha llegado el progreso. "

"Los habitantes de este bosque deberán aliarse para enfrentarse a los problemas que alteran su plácida existencia cotidiana"
"Quienes en 1987 vieron la primera adaptación al cine de esta historia echaron en falta la fuerza mágica presente en la novela homónima escrita por Wenceslao Fernández Flores. La novela, publicada en 1943 y considerada como una obra fundamental de la literatura española, habla de la vida de los bosques de Galicia y de cómo la presencia de los hombres es una amenaza. En aquella ocasión José Luis Cuerda dirigió una adaptación centrada en los personajes humanos de la historia protagonizada por Alfredo Landa y Tito Valverde, cinta que tuvo una muy buena acogida entre el público y la crítica. En esta ocasión, sin embargo, se acude a la animación para desarrollar la trama mágica de la historia ambientada en los bosques gallegos, bosques animados con técnicas 3D, con lo que esta película se convierte en la primera cinta de animación europea rodada con esta tecnología. Esta producción, que ha durado cuatro años y que ha contado con un presupuesto de 550 millones de pesetas y el trabajo de mas de cuatrocientas personas, da vida a todos los personajes que no tuvieron cabida en la adaptación de José Luis Cuerda y que son los verdaderos protagonistas de la historia, historia que por cierto fue cortejada por la mismísima Disney. En la banda sonora del film se incluyen dos canciones interpretadas por Luz Casal."

jueves, 11 de junio de 2009

LAS FRAGAS DEL EUME



POR QUÉ MERECE LA PENA SER VISITADO: Cerca de la localidad de Ponte do Eume, se encuentran las Fragas del Eume, el último de los parques naturales declarados en Galicia. Robles, abedules,castaños y otras especies arbóreas norteñas llenan de frondosidad las laderas delvalle del río Eume, constituyendo uno de los bosques atlánticos de mayor interés ecológico de Galicia.
Las depresiones y las gargantas que se forman a lo largo del cauce del río dan lugar a paisajes de singular belleza.Considerada como una de las joyas forestales ibéricas, las fragas del río Eume constituyen el más importante ejemplo superviviente de bosque autóctono sobre la franja litoral de Galicia. Este inaudito valor ecológico se complementa con el intenso sabor medieval de los dos monasterios medievales existentes en el área, el de Monfero y el de Caaveiro enclavado en el corazón mismo de la fraga.


PARQUE NATURAL LAS FRAGAS DEL EUME

Para los amantes de los valores naturales y culturales

Vegetación: En las fragas domina indiscutiblemente el roble, conocido en Galicia como carballo. También sobresalen castaños, abedules, freixos, sin olvidar la importante funcionalidad ecológica del extenso bosque de ribera. El sotobosque de las fragas tiene una gran relevancia no sólo por su heterogeneidad sino por albergar alguna de las especies más emblemáticas de este espacio, como la Woodwardia, superviviente de los helechos que dominaban hace millones de años el clima mediterráneo.Fauna: Abundante, heterogénea y lamentablemente muy dificil de sorprender. Gato montés, gineta, marta, zorro, búho real, halcón abejero, chotacabras, etc. Sin embargo, un comportamiento discreto y respetuoso como el que se merece este entorno nos puede regalar con la visión del veloz azor o la esquiva nutria. Mas fácil es la observación del mirlo acuático, el martín pescador, la ardilla, y multitud de pequeños mamíferos y aves típicas del bosque. Cultura: El mayor esplendor histórico-artístico de este espacio natural está relacionado con el medievo, representado por el monasterio de Caaveiro (declarado monumento histórico-artístico), en el concello de Capela. Destacable es también el monasterio de Monfero. Ambos representan un patrimonio impresionante y de gran belleza. Los dos están situados en el tramo medio del río.

HISTORIA DEL CASTAÑO

Historia

Se han encontrado vestigios de la presencia de la castaña (Castanea sativa) como alimento desde el paleolítico, cuando constituía una parte fundamental de la dieta del hombre. Desde entonces el castaño ha acompañado la historia del hombre, produciéndose su mayor desarrollo e implantación en España durante la presencia de los romanos. En esta época, las castañas se consumían asadas, crudas, secas o en harina, formando parte de la dieta durante todo el año.
A partir del siglo XVI, con la incorporación de las patatas y el maíz llegado de América y el desarrollo de enfermedades del castaño, la castaña quedó relegada, con el paso de los años, a un alimento para las clases sociales más bajas y sus animales domésticos.
Pero en estos últimos años, la consideración de la castaña ha sufrido una transformación adquiriendo una imagen más sofisticada. Su demanda ha sido la protagonista de un auge procedente de la revalorización de los productos artesanos así como su utilización en la alta cocina, compartiendo mesa con las más selectas exquisiteces y adentrándose en los principales mercados internacionales

EL CASTAÑO MAS ANTIGUO DE GALICIA


Estuvimos este fin de semana en la zona de Manzaneda en Ourense y visitamos al castaño más antiguo de Galicia, se le calculan más de 1.000 años de vida. Su estado sanitario es impecable, su salud de hierro y produce castañas de muy buen tamaño y calidad.


Se llama el castaño de Pumbariños y pertenece a los “soutos” de Rozabales, entre los municipios de A Pobra de Trives y Manzaneda, en una zona impresionante de Galicia donde el paisaje otoñal llama la atención entre rojos, naranjas, castaños y verdes.


Para el micólogo y el micófago resulta también un viaje muy interesante debido a la enorme diversidad micológica que se encuentra. En un paseo mañanero hemos recogido más de veinte especies distintas de las que la mitad son de gran interés gastronómico como el níscalo, la trompeta negra, Cantharelus, Tricholoma, Boletus …